La centralidad de la comunicación en la sociedad contemporánea ha hecho que se llame a nuestro presente, la era o la sociedad de la información, y el lugar que ocupa el tema de las tecnologías relacionadas con este campo en la agenda de los gobiernos y en la economía del planeta, hace necesaria la pregunta por su historia. También es necesaria la pregunta por los procesos que han puesto a la comunicación en el lugar de convergencia de distintos saberes sociales y terrenos sobre el cual se plantean debates centrales como el que se hace hoy el periodismo, o al papel de las industrias culturales no solo en la producción de bienes simbólicos, sino también en la construcción de sentido.