a la finalización del ejercicio de sus cargos, han amasado una fortuna
escandalosa y desproporcional con respecto a su sueldo. Para tal fin,
en algunas situaciones han utilizado figuras de simulación o fraude de
ley, o trasladado los dineros obtenidos injustificadamente a países con
menos controles.
No cabe duda de que esto es un tema de actualidad, tal como se
refleja en la reciente noticia publicada, a principios de octubre del
2021, bajo el nombre de “Pandora Papers”, donde se expone que
330 políticos de 90 países utilizan compañías offshore secretas
para ocultar su riqueza1. Igualmente, a principios del 2016, también
salió a luz pública la investigación periodística denominada los
“Panamá Papers”, la cual exhibía a varios sujetos poderosos que
habían abierto cuentas bancarias en el extranjero para ocultar el
dinero de origen ilegítimo. Dentro de ellos, se encontraban 140
políticos y funcionarios públicos, incluyendo una docena de líderes
mundiales e influyentes dirigentes retirados