A lo
largo del siglo XX, para muchos argentinos y argentinas, Mar del Plata
se convirtió en sinónimo de vacaciones. Para otros, en cambio, el verano
marplatense fue sinónimo de oportunidades laborales. En la ciudad
balnearia por excelencia de Argentina, descanso y trabajo fueron dos
caras de una misma moneda.
Este
libro aborda la temporada estival, pero no se centra en las personas que
disfrutaron de las vacaciones junto al mar, sino en aquellas que las
posibilitaron con su trabajo. Para estas últimas, el verano en Mar del
Plata presentó la oportunidad de desarrollar diversas labores y
ocupaciones. Por eso, se focaliza en las experiencias de miles de
personas que trabajaban para garantizar el disfrute y descanso de otras.
La extensión de la práctica del veraneo a sectores cada vez más amplios
de la población fue acompañada por una multiplicación y diversificación
de los hoteles, restaurantes, bares y otros establecimientos
gastronómicos que satisfacían las necesidades de las y los turistas.
Familias
enteras, mujeres, varones, adultos, jóvenes, residentes de la ciudad,
migrantes de ultramar o internos estaban atentos a las oportunidades
laborales que ofrecía la temporada. Todos ellos fueron protagonistas de
las temporadas marplatenses y lo son, también, de este libro.