La pandemia generada por el COVID-19 trajo cambios a nivel
mundial en todas las esferas de la vida del ser humano, y la
educación no fue la excepción. Millones de estudiantes se vieron
afectados cuando las clases presenciales fueron suspendidas
y, de manera abrupta en algunos casos, se tuvo que transitar
a la educación virtual. A nivel global, en términos educativos,
de acuerdo a la UNESCO, en 2020 más de 1,500 millones de
estudiantes fueron afectados en el mundo por la pandemia de
COVID-19, y las proyecciones que esta oficina de Naciones
Unidas realizaba en ese año, referían que, al menos 24 millones
de estudiantes de primaria a la universidad, podían abandonar
las clases por temas económicos relacionados con la pandemia
(UNESCO, 2020).
En El Salvador, 163,000 estudiantes universitarios debieron
transitar a esta modalidad, enfrentándose a desafíos que pusieron
a prueba sus estrategias de aprendizaje y afrontamiento para
lograr un rendimiento académico satisfactorio y mantener su
bienestar emocional.