Para el libro Entre gris y pájaros, se usó la técnica de óleo digital con trazos impresionistas que evocan conceptos oníricos. Estas obras incluyen, en algunos casos, referentes de la ciudad de Cuenca: jardines, templos, balcones, altares, puertas, candados, etc. El yo poético se bifurca entre el yo que habita y vive la ciudad y otro que la recuerda.