Ya no es en el ambiente tropical de su ciudad natal, entre los zigzag de los tap - taps y las tejas de Puerto Príncipe, que cuenta en cada línea, la magia colorida y caótica de la vida cotidiana de la capital de Haití a través de su vida y sus culturas. Este cruce de las fronteras de Gary, nos lleva a creer que la simbiosis de las culturas, a través de relatos que se diferencian de la partición de las identidades y de las creencias, abre la puerta a un horizonte imaginario que es la esencia cardinal de la escritura.