La oposición entre violencia y consenso funda nuestra comprensión de la política. Desde Aristóteles hasta nuestros días, creemos que hay política cuando logramos establecer un mecanismo de habla civilizado que permita resolver los problemas sin acudir a la violencia. Los modernos no escapan de esta lógica, pues en Hobbes, por ejemplo, existe un tipo de palabra amparada en la fuerza de la ley que permite superar el estado de guerra para fundar un Estado civil de convivencia y armonía. Pero en el otro extremo, incluso quienes han criticado el esquema consensual de la política siguen presuponiendo la oposición entre violencia y consenso: para ellos la política no es consenso sino violencia. ¿Cómo salir de este esquema? ¿Necesariamente la política es sinónimo de consenso o de violencia? ¿Es posible oponcrle al consenso una lógica distinta, que escape de la oposición entre consenso y violencia? En esta investigación buscaremos mostrar que si queremos salir del incipiente esquema de nuestra tradición, es preciso concebir al lenguaje mismo como algo diferente e incluso opuesto al consenso. Para sustentar esta idea nos serviremos de los aportes de Hans-Georg Gadamer y Jacques Rancierc.
Estado: Activo
ISBN-13: 9789587756654
Tipo de contenido principal: Texto (legible a simple vista)
Idioma del texto: Español
Tamaño: 17 x 24 x 1.0 cm
Peso: 0.2500 kg
Número absoluto de páginas: 144 Páginas
Sello editorial: Sede Bogotá
Tipo de edición: Nueva edición
Número de edición: 1
Ciudad de publicación: Bogotá
País de publicación: Colombia
Fecha de publicación: 2016