El cine, desde su nacimiento,
mostró sus enormes potencialidades, no sólo como industria del espectáculo,
sino como un medio para crear, recrear, construir, difundir y legitimar ideas,
posiciones políticas e ideológicas, conocimientos y representaciones sobre
cosas reales o ideales, pasadas, presentes o futuras. Partiendo de estas
consideraciones que nos permiten conjuntar el goce estético con el análisis
científico, desde hace varios años, un grupo de investigadoras e investigadores
de diferentes universidades de México y España nos hemos dado a la tarea de
pensar las múltiples relaciones entre el cine, la historia, las ciencias sociales
y las humanidades. Producto de estas consideraciones son los libros que han
antecedido al presente y los que esperamos continúen.
A través de filmes que sirven
como espejos, se cuestionan roles y estereotipos sobre los que se ha
establecido el orden social, al tiempo que se nos ofrecen pistas para
introducir el cambio, por ejemplo, en temas como la violencia en sus múltiples
facetas (física, económica, psicológica, digital, sexual, simbólica e
institucional) o las distintas caras de la pobreza, también presentes y
denunciadas. Por lo tanto, el cine se convierte en un espacio que, mediante
historias reales y ficticias, promueve la denuncia, la concientización y el
activismo, como formas de hacer política para transformar este mundo que tanto
nos duele.
En el título que ahora ponemos
ante usted, presentamos los trabajos de dieciocho especialistas, reunidos en
trece artículos que se agrupan en cinco partes. En este sentido, pensar en las
diversas lecturas y posibilidades que nos da el cine, ya sea como producto
artístico o como medio, es un camino que hay que seguir recorriendo. Las
producciones fílmicas no se agotan, siguen apareciendo en nuevos formatos,
plataformas y contenidos, lo cual, afortunadamente, nos da material para seguir
pensando el cine, la historia y las realidades contemporáneas.